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¿De qué depende el transporte celular en la célula?

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Toda célula requiere del intercambio de sustancias con su medio exterior para mantener un equilibrio que le permita su correcto funcionamiento. Este proceso de movimiento constante de sustancias, en ambas direcciones de la membrana plasmática, es conocido como transporte celular, proceso vital y selectivo controlado por los componentes de la membrana, especialmente por sus proteínas.

El transporte celular depende de dos características de la membrana:

Especificidad. A la célula ingresan solamente las sustancias necesarias para su óptimo funcionamiento y salen de ella los desechos metabólicos o sustancias de secreción. Si en una célula el transporte no fuera específico, estaría destinada a morir, pues no ingresarían las sustancias esenciales para su funcionamiento, o bien en la célula permanecerían los desechos.

Direccionalidad. Corresponde al sentido en que se mueven las moléculas en el proceso de transporte. Por ejemplo, el calcio (Ca+2) es el principal ion involucrado en la contracción cardíaca. En el medio extracelular de los cardiomiocitos, existe una gran concentración de Ca+2. Cada vez que el corazón se contrae, este ion debe ingresar desde el medio extracelular hacia el citoplasma, donde la concentración de Ca+2 es menor, y salir de los depósitos intracelulares (principalmente del retículo endoplasmático); ambos flujos aumentan la concentración de Ca+2 intracelular permitiendo la contracción. Si esto no ocurriese, nuestro corazón dejaría de latir. Por lo tanto, la direccionalidad del transporte es de vital importancia.

La composición iónica del medio intra y extracelular difiere en forma significativa cuando una célula se encuentra en reposo. El medio extracelular presenta una mayor concentración de Na+, Ca+2 y CI-, comparado con el medio intracelular, que presenta mayor concentración de K+. La diferencia en la concentración de moléculas o iones, a un lado u otro de la membrana, se denomina gradiente de concentración. El gradiente es una diferencia física que favorece el transporte de moléculas de una zona a otra.

Cuando los iones se mueven a través de la membrana, su transporte depende del gradiente de concentración y además del gradiente electroquímico, vale decir, a la diferencia de carga eléctrica debida a la desigualdad de iones entre ambos lados de la membrana.
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